Wake up the Earth Festival: Jamaica Plain

Onlookers and community members gathered at Boston’s ‘Wake Up the Earth Festival’ as the community held a memorial for victims of gun violence.

The tree planting took place near the basketball courts, where 3 years earlier a fatal shooting took the life of 20-year old Luis “Mata” Troncoso.  The ceremony was the project of the Jamaica Plain’s Urbano project and was a fitting tribute for the community. The Urbano Project first held Reyes’ Palas por Pistolas in December 2010 at it’s Brewery Complex Gallery.

The tree, a Forest Pansy, was donated by Rich Gargiulo Jrof Jamaica Plain’s Tree Works Earth Design.  “It has beautiful purple leaves and magenta flowers,” he noted.  Gargiulo, father of two, who was pleased to assist with the event further commented, “The park gets the tree, and we all get a better neighborhood,” he wants his “children to grow up in a neighborhood that’s special.”

Local residents, many whom have felt the affliction of gun violence, pitched in to assist, ceremonially passing the shovel from person to person. Once the tree had been planted a moment of silence was observed.  “As this tree blooms over years and months,” said master of ceremonies Grey, “people will undergo transformation for those who have been lost.”

 

Espectadores y miembros de la comunidad se reunieron en Wake Up the Earth Festival, en Boston, donde se llevó a cabo un homenaje en memoria de víctimas de la violencia armada.

La plantación de árboles tuvo lugar cerca de las canchas de baloncesto, donde tres años antes, un tiroteo cobró la vida del joven Luis “Mata” Troncoso de 20 años de edad. Esta ceremonia fue un merecido homenaje a la comunidad por parte del proyecto Jamaica Plain’s Urbano, quienes tomaron por primera vez la exposición de Reyes Palas por Pistolas en diciembre de 2010.

En esta occasion, Rich Gargiulo Jr, de Jamaica Plain’s Tree Works Earth Design, donó un árbol Forest Pansy. “Tiene hermosas hojas de color púrpura y flores magenta”, señaló Gargiulo, padre de dos hijos, quien se complace en participar en el evento. Después añadió: “El parque recibe el árbol, y todos conseguimos un barrio mejor”, compartiéndo el deseo por que sus hijos crezcan en un mejor vecindario.

Los residentes locales, que han sido testigos de la angustia provocada por la violencia armada, muchos de ellos víctimas, no dudaron en colaborar en la ceremonia pasando la pala de persona en persona. Una vez que el árbol había sido plantado, se originó un momento de silencio. “A medida que este árbol florece en años y meses”, dijo el maestro de ceremonias Grey, “la gente va a sufrir una transformación para los que se han perdido.”